• RUFINO JOSE CUERVO, NUESTRO GRAN FILÓLOGO

    Rufino José Cuervo

     

    (Bogotá 1844 – París 1911)

    Miembro honorario y correspondiente por Colombia de la Real Academia, es nuestro más grande filólogo; a su monumental “Diccionario de Construcción y Régimen de la Lengua Castellana” se unen obras como “Anotaciones críticas al lenguaje bogotano” y “El castellano en América”

     

    Nada, en nuestro sentir, simboliza tan cumplidamente la patria como la lengua: en ésta se encarna cuanto hay de más dulce ycaro para el individuo y la familia, desde la oración aprendida del labio materno y los cuentos referidos al amor de la lumbre hasta la desolación que traen la muerte de los padres y el apagamiento del hogar; un cantarcillo popular evoca la imagen de alegres fiestas y un himno guerrero,la de gloriosas victorias; en una tierra extraña,aunque halláramos campos iguales a aquellos en que jugábamos de niños, y viéramos allí casas como aquellas donde se columpió nuestra cuna, nos dice el corazón que, si no oyéramos los acentos de la lengua nativa, deshecha toda ilusión, siempre nos reputaríamos extranjeros y suspiraríamos por las auras de la patria.

    La lengua ha de considerarse como un conjunto de hechos que se explican históricamente,y no ha de ofrecerse regla ni teoría que no represente hechos o no se funde en hechos comprobados.

    En todos los pueblos cultos y de civilización tradicional, la lengua literaria es como tipo

    ideal en que los muertos tienen tanta representación como los vivos; y ya que es imposible evitar la evolución fatal del lenguaje, que tiende a diferenciarlo, sobre todo cuando se habla en vastos territorios cuyas fracciones tienen vida propia y elementos de cultura más o menos diversos, todos los esfuerzos han de concurrir a conservar la pureza de ese tipo.

    Tal evolución se realiza por fuerza en todas partes, en España como en América, y

    si con sinceridad se desea mantener la unidad del habla literaria, única posible, tanto

    españoles como americanos han de poner algo de su parte para lograrlo.

    (Archivo Instituto Caro y Cuervo)

     

     

     

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